Estados Unidos intensifica presión sobre Venezuela con nueva incautación de buque petrolero
En medio de una tensa confrontación entre Estados Unidos y Venezuela por el control del petróleo venezolano, fuerzas estadounidenses volvieron a interceptar este jueves un buque tanque en el Mar Caribe que, según Washington, estaba violando sanciones y vínculos con el régimen venezolano.
Desde 2019, Estados Unidos mantiene sanciones económicas y comerciales contra Venezuela, especialmente dirigidas al sector petrolero, que es la principal fuente de ingresos del país. Estas sanciones han limitado la exportación de crudo venezolano en un intento de presionar al gobierno de Nicolás Maduro.
Recientemente Washington ha intensificado acciones en el mar para hacer cumplir estas medidas, incluyendo la incautación de varios petroleros considerados “sancionados” por operar en violación de las restricciones.
Este jueves, el buque petrolero Verónica fue abordado y asegurado por un equipo de la Guardia Costera y fuerzas estadounidenses en aguas del Caribe. Según el Comando Sur de Estados Unidos, el Verónica había navegado previamente por aguas venezolanas y estaba operando pese a las restricciones impuestas por la Casa Blanca.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, informó en redes sociales que la operación se llevó a cabo “sin incidentes” y con coordinación entre varias dependencias del gobierno estadounidense, incluidos los departamentos de Estado, Justicia y Defensa. Asimismo, destacó que fue ejecutada conforme al derecho internacional.
Con esta acción, Estados Unidos suma seis buques petroleros incautados en las últimas semanas como parte de la estrategia para controlar la producción, transporte y distribución del crudo venezolano sancionado.
Algunos de estos operativos se han realizado desde la captura del propio presidente venezolano Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense el pasado 3 de enero. Autoridades estadounidenses han señalado que estas incautaciones buscan frenar actividades consideradas ilícitas y asegurar que solo el petróleo autorizado salga de Venezuela, en medio de una campaña más amplia de presión política y económica sobre el gobierno chavista.